De los tres programas en los que me había fijado cuando decidí realizar un programa executive, el AMP del IE, el PMD de ESADE y el PDD del IESE fue este último el único en el que no llegué a formalizar la solicitud de admisión. Este hecho se debió principalmente a que el proceso en esa escuela es distinto a las anteriores ya que la entrevista personal se realiza antes de cumplimentar la solicitud con el fin de asesorarte sobre qué programa se adecúa mejor a lo que estás buscando. En dicha entrevista me comentaron que posiblemente mi perfil se quedaba algo corto y, aunque me entregaron los impresos para cumplimentar mi solicitud, sobrevoló por el despacho la sensación de que no era un programa adecuado para mí y que no le iba a sacar todo el provecho que debería.
Por lo tanto, mi situación hasta ayer respecto a las solicitudes de admisión en las tres escuelas era la siguiente:
- ESADE: Aunque mi perfil era algo justo, el programa se ceñía a lo que estaba buscando y creían que era un candidato que podría aportar al resto de los asistentes. -> ADMITIDO
- Instituto de Empresa: Mi perfil era claramente bajo, a diferencia de las otras escuelas, sólo cuenta con un programa de perfeccionamiento directivo y está orientado a puesto altos y así me lo hacen saber en la entrevista. -> ¡ADMITIDO!
- IESE: Mi perfil se quedaba bastante bajo por experiencia y edad así que no llegué a formalizar la solicitud.
Para mi sorpresa, esta semana ha llegado un mail de la persona que me entrevistó en el IESE comentándome que todavía no había recibido mi solicitud de admisión y que en el caso de que me decidiera a enviarla estarían encantados de “tenerte entre nosotros”.
Después de realizar las tres entrevistas y ser admitido en ESADE me dio la sensación de que era la menos exigente de las tres escuelas, la entrevista fue muy distendida y enseguida me hicieron ver que el curso se adecuaba perfectamente a lo que estaba buscando. Sin embargo ahora, pasadas unas cuantas semanas me he dado cuenta que habría sido admitido en las tres y que sólo en ESADE me trataron de una manera cercana y sincera. Creo que la principal diferencia fue que en ESADE me vendieron el programa diciéndome que era muy bueno para mí y en las otras dos me lo intentaron vender diciéndome que era demasiado bueno para mí, así que tenía que sentirme afortunado si al final me lo ofrecían.
Javier, enhorabuena.
No cabe duda de que el IESE es una escuela excelente, pero si hay algo innegable es la creencia intrínseca que tienen sobre su “superioridad” sobre el resto. No me sorprende en absoluto.
Hola Macarena,
en mi caso no percibí sensación de superioridad por su parte sino más bien incoherencia en su discurso. Era como si a veces hablara con el responsable académico y otras veces con el comercial.